Ediciones

Ozomatli

Primer VL: 1998

Ediciones VL: 1998, 2006, 2007, 2010

La banda que eligió el nombre del Dios azteca de la danza en el idioma Náhualt es una de las pocas bandas americanas que se atreven a realizar una fusión y un mestizaje total.

El grupo californiano residente en los barrios populares de Los Ángeles, hace de su música el vehículo de sus protestas en una ciudad donde los contrastes sociales son estremecedores y las desigualdades crueles.

El grupo nace con y gracias a la protesta. Concretamente, los integrantes del grupo se conocieron en un edificio ocupado angelino que servía de centro cultural referente durante las huelgas generales que produjeron los acontecimientos violentos del 1995, en Los Ángeles.

Han hecho música como hubieran podido utilizar otras formas de expresión con tal de denunciar las injusticias del sistema americano, las agresiones policiales, la globalización o el imperialismo de Estados Unidos.

Detrás de estas grandes ideas, es la realidad que les importa y no paran de actuar en estadios, escuelas, colegios, actos sindicales o políticos, protestas, festivales alternativos, A parte de patearse las salas de todo el mundo, el colectivo nunca rechaza las iniciativas sociales.

El contacto con la calle y con la acción siempre ha marcado la trayectoria de este grupo.

Melting-pot impresionante de culturas, el grupo reúne artistas de varios orígenes: afro-americanos, caribeños, americanos, latino-americanos y asiáticos.

Representan perfectamente la diversidad de la sociedad californiana y los contrastes culturales de este inmenso territorio fronterizo.

Los nombres de los integrantes de la banda nos dan una idea de esta diversidad de raíces: Raúl "El Bully" Pacheco, Ulises Bella, José "Crunchy" Espinoza, "Wil-Dog" Abres, Asdru Sierra, Justin "Niño" Porée, William "Echo" Marrufo, Raul Castrorena, Kanetic Source y Jiro Yamaguchi.

Por ello y sus movilizaciones sociales han adquirido una legitimidad en la calle que va más allá de un estilo musical o de una población y que muy pocos grupos americanos tienen.

Esta mezcla tan natural de orígenes se refleja a nivel musical en la diversidad de los referentes y estilos musicales del grupo. Ska, rap, salsa, merengue, jazz latino, ritmos indios y funk son pretextos para armar la fiesta que encarrila una tremenda sección de vientos y percusiones. La polivalencia y la calidad profesional del grupo se hacen notar durante los conciertos cuando el micro pasa del bajista al saxofonista, del percusionista al guitarrista, o del trompetista al bajo.

Muy a menudo, el concierto termina con tambores y vientos entre el público, delante del backstage o en la misma calle, hasta que la energía se estanque y que repitan el día siguiente.

Tras tres años de experimentos musicales y habiendo cruzado varias veces la frontera mexicana, tocando en una infinidad de salas californianas y mexicanas sale en el año 1998, un primer disco homónimo que consagra la banda a nivel americano e internacional.

Un concierto en Los Ángeles con Rage Against The Machine para mostrar el descontento de la gente mientras se celebraba en la ciudad angelina, una convención del Partido Demócrata en septiembre del 2000 fue el punto de partida del segundo disco, Embrace The Chaos.

En un escenario al aire libre y con un ambiente multirracial y festivo, empezó el concierto organizado por el colectivo de artistas ¡Rehusar y resistir! Rage Against The Machine fue el grupo encargado de empezar el concierto en medio de impresionantes medidas de seguridad, como si se tratará de una manifestación anti-globalización en Seattle o Genova.

Cuando le toco el turno a Ozomatli, las pantallas gigantes habían dado la imagen de los 15.000 jóvenes reunidos al unisón contra el corrupto sistema policial y capitalista americano y los policías empezaron a agruparse y a lanzar gas pimienta.

Durante la segunda canción, un altercado entre dos jóvenes sirvió a la policía para cortar el sonido -sin avisar a los organizadores ni intento de mediar- y ordenar el la dispersión del público. Ozomatli decidió seguir tocando y al cabo de 10 minutos mientras unos trataban de salir del recinto por la única salida que había, la policía cargo con suma violencia provocando un verdadero pánico y un centenar de lesionados entre ellos muchos por disparos de balas goma tirados a poca distancia.

El disco salió 6 meses después con el nombre: ¡Abraza el Caos! Cuenta con las colaboraciones de De La Soul y Black Eyed Peas.

Desde entonces, el grupo se patea todas las ciudades de Estados Unidos, pasando por Europa, Asia, América Latina,... sin olvidar las participaciones activa a muchas causas sociales y protestas políticas contra las injusticias. Ozomatli, es uno de los grupos musicales que mejor representa a (todos) los americanos de abajo.

No será solo porque les gustan el grupo que estrellas latinas como Santana, Los Lobos o Johnny Pacheco llevan a Ozomatli de gira con ellos.

“Street Signs”, es el titulo del nuevo disco de Ozomatli que se publicará a principios de Julio.

Concord Records les otorgó libertad creativa total para que crearan canciones inspiradas en todos los lugares que han visitado. "La gente de Concord parece feliz de que nos soltemos y hagamos lo nuestro", explica Asdrubal Sierra, voz y bronces.

"Existe un verdadero sentido de aceptación hacia lo que hacemos. Además, me siento realmente orgulloso de pertenecer al mismo sello de Eddie Palmieri", agregó.

"Él es mi ídolo". La banda invitó a Palmieri, el legendario pianista de salsa y jazz latino, a tocar en "Nadie Te Tira", donde su magnífico solo de piano establece una fresco, bailable y potente de su compromiso con la creación de una música original que enfrenta al espíritu conservador reinante en la industria.

"Saturday Night" es una fiesta con bloques hip hop y una profunda inmersión en la socialización.

"Love & Hope" es un himno que espera que se produzca, con su mezcla de idioma inglés, cuerdas árabes y la nueva escuela de funk rock chicano.

"Déjame En Paz" es un festival merengue papi chulo que pierde el control recreándose en un slam-dance.

La banda incluso se re mezcla a sí misma (con la ayuda de Ghenea y John Hanes) en "Ya Viene El Sol", transformando su elevado canto informal en una pieza celestial de DJ: un corte eléctrico agresivo de ritmos quebrados de dancehall, batucada y jarocho.

"Desde que empezamos, nuestras perspectivas han cambiado al paso de nuestras vidas", señala el saxofonista tenor Ulises Bella. "Ahora tenemos más confianza entre nosotros.

Cada uno le da a los demás el espacio que necesita. Esta banda no se formó pensando en alcanzar un contrato de grabación. Se formó por el amor a la música y eso es exactamente lo que nos motiva hoy".

Quizás sea porque saben que hacen honor al nombre de grupo que eligieron. Quizás porque saben que la Diosa de la Danza no tiene nacionalidad, ni color, ni raza, Ozomatli es mestiza.