Desde las entrañas
Francisco Zamudio
Switchonline.com
Miercoles 02 de mayo de 2007

Mayo 5 y 6, 2007. La octava edición del Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino, uno de los más importantes del continente, está a la vista. Pero, ¿qué hay detrás de su realización?, ¿cuánto capital económico y humano entra en juego para crear nuestra propia catarsis al ritmo de la música? Eso y más fue lo que Jordi Puig y Andrés Sánchez, Director y Gerente de Eventos Internacionales de OCESA, se encargaron de explicarnos a través de una entrevista cuyos puntos neurálgicos desplegamos a continuación.
¿Desde cuándo comienza a planearse cada Vive Latino?
JP: Pensamos en él todo el año, moviendo las fichas, pensando qué ponemos o qué no ponemos. Pero realmente el trabajo intenso son tres meses, y dos meses más de planeación.
¿Cuántas personas participan en su organización?
JP: Empezamos a trabajar cuatro personas en la planeación, y terminamos, siendo más de tres mil. Hablando de todos: los que operan, los que abren las puertas, los que producen, los que anuncian.
¿De ese total, qué porcentaje es de casa, y cuánto es contratado?
JP: La base del equipo de producción del festival es de 70 personas. A partir de ahí cada quien tiene su staff: seguridad, boleteros, porteros, etc.
¿Cuánta gente interviene en el montaje de los escenarios?
JP: Cada escenario tiene su jefe, su stage-manager, y también una cabeza de luces, de audio y de back-line. De ahí cada uno tiene sus auxiliares, que pueden llegar a ser hasta 80 personas. Montar y desmontar el escenario es la parte que más manos necesita.
¿Cuáles son los criterios para la selección de quiénes van a tocar?
JP: Tenemos un comité de cinco personas. Ponemos todos los nombres sobre la mesa, y mediante votaciones llegamos a un veredicto de quién toca. Esa es la parte más difícil del festival.
AS: Otra cosa que tomamos muy en cuenta es en involucrar a todos los géneros posibles. El nombre del festival es de Cultura Musical, por lo cual tratamos de incluir a todos los géneros. Este año tenemos heavy metal con Rata Blanca y Transmetal; ska con The Locos o La Tremenda Korte, rock con mucho de la escena indie.
¿Quiénes integran dicho comité?
JP: Los que estamos trabajando en OCESA en el día a día: Andrés Sánchez, Guillermo Parra, Armando Calvillo y gente de promoción y producción.
En este aspecto, ¿qué tanto pesan las recomendaciones de las grandes discográficas en el proceso de selección?
AS: Son importantes, pero no determinantes. Igual, la gente de la radio y la televisión opina y nos manda sus propuestas. Tomamos de todo, y con base en eso formamos nuestro cartel.
Una vez seleccionados los grupos, ¿cómo se distribuyen en los diferentes escenarios?
JP: La premisa principal del Vive es que, si bien hay un escenario más grande que los otros, porque físicamente así es el Foro Sol, intentamos que los tres tengan la misma fuerza y la misma importancia. Esa es una de nuestras premisas, que el festival sea importante más por su igualdad de grupos que por un sólo headliner.
AS: A pesar de que físicamente el escenario rojo es más grande, tratamos de distribuir los talentos de manera que todos sean importantes. Si recuerdas, Café Tacvba o Babasónicos se han presentado en el azul. Por eso los llamamos por colores: los tres son importantes.
VIVE LATINO Y LOS MEDIOS
¿Cuántos periodistas se acreditan para cubrir el evento?
AS: El año pasado otorgamos 450 acreditaciones por día. Según la gente de prensa, hay solicitudes de Sudamérica, Estados Unidos y hasta de Europa.
¿Cuál piensas que es la imagen que se tiene del Vive Latino en el exterior?
JP: Empieza a aparecer en listas importantes. El año pasado la Billboard lo puso entre los 10 mejores de todo el continente, al lado de Coachella y de otros grandes de Estados Unidos.
AS: La gente lo ve en el exterior como un festival que, aparte de ser incluyente, es muy limpio. Que tiene buena producción, que tiene buena seguridad, que la gente se divierte. Tenemos una muy buena imagen al exterior.
¿Cuál ha sido el momento más memorable del Vive?
JP: Cuando Los Fabulosos Cadillacs tocaron en el segundo festival fue algo innolvidable. Con Café Tacvba también hubo momentos muy buenos, pero con lo que me quedo del festival es con su desarrollo en general, se ha civilizado mucho. Los dos primeros tenían cierto ingrediente de caos que se ha quitado, el festival es ahora mucho más afable, menos problemático.
AS: Independientemente del grupo sorpresa que se presente, que es algo que a la gente le gusta mucho, a mí me laten mucho los palomazos: Cuando de repente estas viendo a Turf, una banda muy chiquita argentina, y se sube Cerati a cantar con ellos… La gente se emociona mucho.
En contraste, ¿cuál ha sido el peor momento?
JP: Fue en el segundo festival, porque explotó para bien. No nos esperábamos tanta gente. Además, el público estaba muy prendido y fueron muy delicadas todas las operaciones. Tocaron Los Cadillacs, Panteón Rococó, Molotov. Fue muy intenso.
AS: Lo peor fue cuando levantaron el piso que cubría el pasto y comenzaron a volar los pedazos. Fue angustiante, sentías la impotencia de querer hacer algo pero no se podía. No se puede controlar a tantas personas. Fue muy feo.
¿Era cuando el festival se quedaba sin alimentos ni bebidas?
JP: Exacto. Desafortunadamente no se calculó bien cuánta gente iría ni cuáles eran sus necesidades. Esas fallitas ya están totalmente superadas. Ya sabemos las necesidades de 50 mil personas durante 10 horas.
¿Cuál fue la verdadera historia de cuando Alejandro Marcovich fue sacado a golpes por órdenes de Saúl Hernández y su manager, Marusa Reyes?
JP: No fue una orden ni de Marusa ni de Saúl, fue algo que nosotros decidimos. En ese momento, no entiendo por qué, Alejandro estaba donde no tenía que estar, en el backstage del escenario donde iba a tocar Jaguares. En esos momentos el grupo es dueño del escenario, y solamente están ahí los que el grupo quiere. En ese momento Jaguares quería que estuvieran solamente sus invitados, y Alejandro no lo era. Se le invitó a salir y no quería, no quería, hasta que lo sacamos a golpes; lo tuvimos que alejar del escenario porque no tenía la acreditación para estar ahí.
¿Qué es lo que falta para que el concepto Vive Latino pueda salir del DF?
AS: No siento que sea un festival localista, porque vienen camiones de toda la república. Lo intentamos un par de veces en Guadalajara en diferentes foros, y también en Monterrey, y no tiene el mismo jale que acá. Es muy extraño, se le da la misma difusión y se lleva el mismo talento, pero no se ha enraizado como acá. No es el evento, quizá es la ciudad que no lo acepta.
¿Qué hay del Vive Latino 2007 en Chile?
JP: Chile es un país muy amigo y siempre tenemos representantes de allá. Van a crear toda una atmósfera: tres escenarios, arte, performance, stands, etc. Le están invirtiendo una muy buena lana, hay un patrocinador que creyó en el tema. Ahora creo que sí es la buena, van a tocar Rata Blanca, Divididos, Los Prisioneros, Zoé, Chetes.
AS: Vino gente de Chile. Tienen muchas ganas, están muy animosos y nos preguntaron cómo hacerlo. Quisieron saber qué hacer, qué no hacer y todo lo necesario para que les salga padre y no sólo sea un festival de este año.

Otras Notas
- Santa Sabina, De Regreso En El Vive
- Portazo En El Vive Latino
- Un Testimonio Del Rock En Imagenes
- Intensa Jornada De Rock
- Vive Latino 2004
- Festín De Sorpresas
- La Euforia Del Vive